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viajar sin saber idiomas

Viajar sin saber idiomas: un reto más fácil de superar de lo que parece

¿Te has lanzado a viajar a otro país sin saber idiomas y te ha costado más tiempo comprar una manzana que llegar caminando a tu alojamiento? ¿Has pasado de comprar manzanas y preguntado por la dirección de tu alojamiento y nadie entendía lo que querías decir? ¿No quieres salir de tu país porque crees que fuera nadie te va a entender y te vas a quedar solo, abandonado y peor aún para una madre, sin comer en un país extranjero?

Puede que hayas respondido con un ¡SI! gigante a alguna de estas preguntas. Tranquil@, a todos nos ha pasado.

Y el caso (no se que pensarás tu) es que pese a las situaciones disparatadas que puede provocar el no conocer un idioma, a día de hoy, a la hora de preparar un viaje es quizás la cuestión a la que menos importancia le damos. ¡Bah! Si el español lo entiende todo el mundo. ¡Claro que si guapi! (ironic mode).

mochileros en tailandia

Gastamos tiempo y dinero en buscar los vuelos, alojamiento, actividades, trazar nuestras rutas, comprar guías de viaje para empaparnos de todos los detalles… Pero pasamos olímpicamente de la herramienta fundamental que nos hará comunicarnos con otros: los idiomas.

Y si. Evidentemente no vamos a aprender un nuevo idioma cada vez que digamos de viajar a un país distinto, pero ¿qué menos que aprender alguna que otra frasecilla o buscar herramientas para comunicarnos?

viajar sin saber idiomas

En este artículo te traigo las claves para que te conviertas en un todoterreno de la labia viajera. Para que viajar sin saber idiomas, no sea un impedimento para salir a conocer el mundo. Bueno, al menos para que no tengas problemas en comprar esa manzana.

Posibles problemas de viajar sin saber idiomas

A la hora de buscar soluciones, lo primero es tener identificados los problemas. ¿En qué situaciones vas a necesitar tener algún conocimiento mínimo del idioma? Te detallo a continuación algunos momentos clave. Si se te ocurre cualquier otro, compártelo con nosotros más abajo en los comentarios.

Preguntar una dirección

Llegar al alojamiento, a un restaurante recomendado o a alguna actividad, puede convertirse en misión imposible, sobre todo si estás en un país en el que no puedes hacer uso de los datos de tu smartphone.

No te queda otra que preguntar y procurar encontrar a un buen interlocutor que te quiera informar adecuadamente. ¿Cuál es la probabilidad real de esto? xD

Comprar cualquier cosa

Desde comida en un supermercado, hasta los tickets del transporte en una ventanilla. ¿Puede haber situación más incómoda? Tú señalas o tratas de hacerte entender con palabras sueltas y la otra persona lo mismo… algo que puede durar eternamente o hasta que algún alma caritativa de la fila que estáis creando, entiende los dos idiomas y se decide a echaros una mano.

“Compadre comprame un coco. Compadre coco no compro porque el que poco coco compra, poco coco come”

Acudir al médico

Aquí la cosa se complica. Si ya un tema de salud es para tomárselo mucho más en serio, imagina si encima te tienes que hacer entender en el extranjero.

Por eso siempre, siempre recomiendo viajar con seguro de viajes, tal y como te explico en este artículo, para evitar problemas mayores y desde dónde te echarán una mano para hacerte entender. ¡Bah! Si a mi nunca me pasa nada… ¡Hasta que pasa! Desde una torcedura de tobillo tonta que acaba en esguince, hasta un apendicitis de urgencia que hay que operar.

Más vale prevenir que hipotecar (por lo de pagar las facturas por ir sin seguro y eso).

Cuidado también con los gestos.

Ya no es solo el idioma. Cuidado también al tratar de hacerte entender por gestos. Lo que en tu país significa una cosa, en otro país puede significar otra totalmente distinta.

cerveza polaca

Por ejemplo, en Inglaterra a la hora de pedir dos cervezas, cuidado con la orientación con la que enseñas los dos dedos al camarero, que en lugar de dos cervezas te puedes llevas dos tortas. Y no de chocolate precisamente.

Soluciones para manejarte con el idioma del país que visitas

Las tenemos de todos tipos y colores. Desde más analógicas, a las más digitales oiga. Pasen, vean y elijan la que más se adapta a sus gustos y necesidades:

Comprar diccionarios

Para los más románticos, siempre existe la opción de comprar o desempolvar aquel diccionario antiguo y llevarlo contigo en tu viaje.

Los contras: que pesa y que tendrás que cargar con el todo el viaje. Los pros: tienes acceso rápido, no necesitas conexión a internet y podrás lanzarlo si alguien se acerca con malas intenciones.

Libros con frases

Digamos que son la evolución viajera de los anteriores. Se trata de unos libritos con frases y expresiones útiles a la hora de viajar, que seguro te sacaran de algún que otro apuro.

Tienen lo bueno de que si tras 15 veces intentando pronunciar correctamente no aciertas y no consigues que te entiendan, le puedes enseñar la frase a tu interlocutor y que ya el o ella interpreten.

Cuando me fui de Erasmus a Varsovia, mis compañeras de trabajo me regalaron uno de español a polaco, que sobre todo al principio me abrió alguna que otra puerta.

Traductores electrónicos

Damos un paso más en la evolución de soluciones para viajar sin saber idiomas y llegamos a los traductores electrónicos.

Esto probablemente ni se sigue vendiendo, lo cual me convierte en una persona muy mayor.

Recuerdo que también cuando me fui a Polonia, por si el librito no terminaba de solucionarme la vida, me compré un traductor electrónico al que le di muy poco uso, no te voy a engañar. En el rato que tardaba en introducir una palabra, mi interlocutor se había marchado o se había dormido.

Camisetas o pulseritas con dibujos

A caballo entre el mundo de las letras y de los gestos, se encuentran estos productos que en los últimos años han proliferado.

Se trata de camisetas o pulseras con dibujos referentes a cosas básicas, para salir de algún que otro apuro. Desde luego que originales son cuanto menos.

Apps

Y por fin llegamos al mundo digital. De las pocas soluciones factibles que consideran los de la llamada Generación Z.

Actualmente existe una grandísima variedad de aplicaciones relacionadas con el uso y manejo de idiomas que te permiten traducir textos, carteles mediante la cámara del móvil o que la app te lea una frase en voz alta en el idioma que no dominas.

Pero además puedes descargar apps de diccionarios, de aprendizaje de idiomas, etc.

La gran solución: aprender el idioma

Si te gusta el tema de los idiomas, sin lugar a duda esta es la mejor solución. Te convertirás en el/la viajero/a definitivo/a y todo el mundo querrá viajar contigo.

Para ello puedes tirar de método clásico y apuntarte a una academia o hacer uso de las aplicaciones móviles y aprender por tu cuenta.

En un roadtrip que hice con tres amigas del instituto, desde Madrid a Cognac en Francia, nos dimos cuenta de lo difícil que nos resultaba comunicarnos con personas de un país vecino y ahí salió el tema de aprender idiomas por tu cuenta con aplicaciones móviles.

Hablamos entre otras de Babbel, que cuenta con un diccionario de francés que nos vino de perlas para entendernos con los “vecinos de arriba”.

Evidentemente no vas a aprender un idioma nuevo cada vez que viajes a un país diferente (o tal vez sí. Si te lo propones…), pero sí que deberíamos de hacer el esfuerzo de conocer algunas palabrillas y expresiones que eso siempre viene bien. ¡Empezando por mi el primero!

Consejos para comunicarte en el extranjero

En definitiva y tal y como has visto a lo largo de esta entrada, se puede viajar sin saber idiomas. Existen muchas soluciones para comunicarte con tus interlocutores locales y en tu mano está explotarlas.

Triunfando entre las tailandesas

Por eso y a modo de cierre, te dejo unos consejos finales para comunicarte en el extranjero:

  1. Se respetuoso. Si no consigues hacerte entender, o estás viendo que tu interlocutor pasa olímpicamente de ti, no desesperes ni montes la marimorena. Con tranquilidad y una sonrisa, todo irá mucho mejor. ¡Y da siempre las gracias!
  2. Procura buscar un buen interlocutor. No es lo mismo parar a un tipo que camina rápido y que tiene pinta de llegar tarde a una reunión, que a una pareja que pasea tranquilamente con todo el tiempo del mundo para dedicarte. Eso si, asegúrate que no hayan discutido previamente, a ver si lo acaban pagando contigo.
  3. Ármate de paciencia. Por tu bien psicológico, por el de tu interlocutor y por las relaciones internacionales entre tu país y el que estás visitando. No queremos que estalle un conflicto internacional por culpa de alguien al que no le entienden cuando pregunta por una tienda de comestibles. Cosas más raras se han visto.

Te invito a dejarme un comentario más abajo con tu experiencia con los idiomas mientras viajas, o si añadirías algo más a este artículo de cómo viajar sin saber idiomas. Si te ha gustado esta entrada no dudes en compartirla en tus redes sociales.

INFORMACIÓN PRÁCTICA

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Soy un apasionado de los viajes y la comedia. Licenciado en Economía y Administración de Empresas, Máster en Marketing y Comportamiento del Consumidor y Máster en Dirección en Marketing y Gestión Comercial por ESIC Business & Marketing School, compagino mis trabajos en marketing, con shows de monólogos e improvisación.


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