Blog de viajes con un toque de comedia ;)

ruta en coche por la costa vasca

Ruta en coche por los pueblos de la Costa Vasca

¡Ay va la ostia Patxi! Ahora que estamos en pleno verano, sufriendo por el sur las altas temperaturas, no se me ocurre mejor plan que una ruta en coche por los pueblos de la Costa Vasca.

Podría ser el Caribe, pero no. ¡Es Bizkaia!

Durante las vacaciones de Semana Santa del año 2016, realicé una ruta por el País Vasco a lomos del “Friasmóvil”, mi corcel motorizado.

Era mi primera vez en el País Vasco, por lo que tenía muchas ganas de conocer esta zona del norte de España, tan olvidada muchas veces por los problemas políticos del pasado.

Mi viaje por el País Vasco consistió en pasar un día en Bilbao, otro día en Donostia/San Sebastian y de regreso hacia Bilbao, realizar una ruta por los pueblos de la Costa Vasca de un día de duración.

La ruta en coche por la costa partió de Mutriku, finalizando en la archiconocida ermita de San Juan de Gaztelugatxe.

¿Te vienes a conocer estos pueblos de la Costa Vasca?

Primera parada en Mutriku

Recuerdo que una compañera de Bilbao de mi antiguo trabajo, me advirtió de que en ciertos pueblos de la Costa Vasca, lo mismo me encontraba con algún lugareño asilvestrado y un tanto radical, de esos que salen en películas como “8 Apellidos Vascos”.

Si alguien del País Vasco te lanza esta premisa, pues ya vas un poco con la mosca detrás de la oreja. Tú que vas con toda la buena intención de descubrir una zona desconocida, no tienes ganas de que unos ideales o unas cuestiones políticas empañen tu viaje.

Así que con esta idea preconcebida llegué al puerto de Mutriku donde tenía mi alojamiento para aquella primera noche.

La antigua Cofradía de Pescadores de Mutriku, había sido habilitada como restaurante y pensión y dado que era la opción más económica que encontré, allí que reservé.

Cual fue mi sorpresa nada más cruzar la puerta de entrada al restaurante, donde se encuentra la recepción de la pensión, al encontrarme un enorme escudo del Real Betis Balompié cubriendo media pared del salón – comedor.

¿Y esto es el País Vasco profundo? ¡Al carajo! Y desaparecieron todos los recelos de un plumazo.

Por ello queridos amigos, nunca me cansaré de decir, que si realmente quieres conocer un destino, ve y saca tus propias conclusiones. 

“La vieja del visillo” a la vasca

No esperes grandes lujos en la pensión Kofradi Zaharra. Lo básico para pasar la noche a un precio muy razonable.

Lo que no tiene precio y por ello te recomiendo este lugar, es amanecer en el mismo puerto de Mutriku, rodeado de agua y de los botes que flotan sobre ella. La estampa es muy recomendable.

La verdad que la pensión está en un lugar muy especial y se le podría sacar mucho más partido. ¿Estarán buscando un experto en marketing para relanzar el negocio? Yo por si acaso dejo mi contacto 😉

Lekeitio y el zumo de naranja

La segunda parada de esta ruta fue en la localidad de Lekeitio y tras dar un paseo por su puerto y que me hicieran una breve entrevista en la televisión autonómica vasca (ETB), paré a tomar un zumo de naranja en uno de los bares del puerto.

Jamás pensé que un zumo de naranja tuviese tanto poder para terminar de desmontar las ideas preconcebidas que me habían sembrado.

Y es que tras pedírselo a la camarera, se me quedó mirando y me dijo: ¡ay que acento más bonito!

¿Pero de verdad que aquí era donde había gente muy cerrada y borde? Y mira que mi acento no es que sea especialmente hipnotizador.

La cosa es que la simpatía de la camarera y la estampa que tenía frente a mi, despertaron una sonrisa en mi rostro y pensé: los viajes que más te sorprenden, son aquellos en los que encuentras lo que no esperabas.

El pueblo de una expresión típica andaluza: Ea

Ni lo tenía previsto dentro de la ruta, ni conocía de su existencia, pero al cruzarlo con el coche me vi obligado a parar.

Ea es un pueblo muy pequeño y muy típico. En la plaza del Ayuntamiento tenían montados una serie de puestos ambulantes donde se vendían productos agrícolas. Supongo que excedentes de las propias cosechas para autoconsumo de los locales.

No estaba posando. Es que en el País Vasco ¡también hace sol y no llevaba gafas!

Me imagino una conversación entre dos, el día que se decidieron a ponerle nombre al pueblo:

– Elige tú el nombre.
– A mi no me des esa responsabilidad, elige tú.
– ¿Yo? Pues como no lo bautices, el pueblo se queda sin nombre. Ea.
– Pues Ea.
– ¿Ea? ¡Me gusta!

Elantxobe fue cambiado por Ogoño

Y mira que tenía ganas de visitar Elantxobe para ver en acción a la plataforma que tienen instalada para que el autobús de línea pueda dar la vuelta tras llegar al pueblo.

Pero como el País Vasco es naturaleza pura, mi buen amigo Beñat me recomendó que sustituyese mi interés pueril en ver una plataforma motorizada, por la de disfrutar de una pequeña ruta de senderismo con vistas finales espectaculares como premio.

Y ahí fue cuando me recomendó subir al monte Ogoño, justo al lado de Elantxobe y cuyo camino de ascenso se encuentra justo al lado del cementerio del pueblo.

La ruta de senderismo hasta la cima del monte Ogoño está perfectamente señalizada, por lo que no tendrás problema en llegar a tu destino.

Desde allí vas a tener unas vistas espectaculares de la playa de Laga y Laida y es por esto por lo no puedes perderte la subida al monte Ogoño.

Llegando a uno de los pueblos más deseados: Guernica

Y eso que no está en la costa, porque para llegar hastar Guernica tendrás que dirigirte hacia el interior bordeando la Ria de Guernica y después volver a subir si quieres continuar por la costa.

Mi relación con Guernica fue diaria durante los primeros años de mi vida. Y no, no me crié en el País Vasco. Me explico.

Recuerdo que en la segunda planta de mi colegio, había una réplica del cuadro “Guernica” de Picasso y que durante varios años pensaba que algún grupo de párbulos, de una generación anterior, había pintado aquello. Qué feliz era viviendo en la ignorancia.

Después vas creciendo, vas conociendo la historia y te preguntas durante años, cómo será ese pueblo llamado Guernica, símbolo mundial de la paz.

Además, resulta que un buen día, conozco a un vasco, con cara de americano (que además habla inglés perfecto para hacerte dudar), que resulta que es gracioso y que también hace monólogos, que se llama Gotzon Arrien y que dice ser de Guernica.

Estaba claro que antes o después acabaría visitando esta localidad.

No te puedes marchar de allí sin visitar el Museo de la Paz y el árbol de Guernica y la Casa de Juntas.

La guinda de pastel: San Juan de Gaztelugatxe o Rocadragón

Si me llegan a decir que la séptima temporada de Juego de Tronos se graba aquí, hago todavía más fotos. 

San Juan de Gaztelugatxe es simplemente espectacular

Lo habrás visto en miles de fotos y poco más puedo añadir sobre este lugar, solo que vayas a verlo en persona, porque es de esas cosas que tienes que hacer antes de morir (pasa de escribir el libro, de plantar el árbol que luego tendrás que talar para imprimir tu libro y de tener hijos que no podrás criar por la insuficiencia de ingresos de la venta del libro, lo primero es lo primero).

Grupo de “caminantes blancos” regresan de Rocadragón

Pueblos como Mundaka, Bermeo y Baquio se quedaron en el tintero por falta de tiempo si quería llegar con hora de visitar San Juan de Gaztelugatxe.

Pero no importa, para un primer contacto con esa zona a la que habían llamado “el País Vasco profundo”, no está nada mal.

Así tengo excusa para volver y hacer una ruta más larga y más…des-pa-ci-to…

¿La próxima ruta por el País Vasco en bici?

¿De viaje y sin seguro? ¡Verás cuando se entere tu madre!

Contrata tu seguro de viaje con IATI haciendo click en el siguiente banner y obtén un 5% de descuento.

Seguro de viajes

Si te gustó, compartelo 🙂Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+2Share on LinkedIn0Pin on Pinterest0Email this to someone


Soy un apasionado de los viajes y la comedia. Licenciado en Economía y Administración de Empresas, Máster en Marketing y Comportamiento del Consumidor y Máster en Dirección en Marketing y Gestión Comercial por ESIC Business & Marketing School, compagino mis trabajos en marketing, con shows de monólogos e improvisación.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *