Blog de viajes con un toque de comedia ;)

De Madrid a Cognac III: un paseo por Royan

Tras dejar la ciudad de Burdeos a media tarde, pusimos rumbo a Royan. Poco menos de 2 horas separan a estas dos ciudades francesas. El incluir esta ciudad dentro de nuestro itinerario fue un poco aleatorio, ya que nuestra intención era visitar alguna ciudad adicional entre Burdeos y Coñac y a ser posible costera, así que finalmente nos decantamos por Royan.

foto grupo playa royan francia

Esta ciudad se encuentra ubicada en el departamento de Charente Maritime, en la costa suroeste de Francia y aunque sobre ella va esta entrada, antes hay que empezar hablando de otro lugar: Saint Palais Sur Mer. Lo podríamos definir como una zona residencial donde se encuentran numerosos chalets y casitas de vacaciones y a unos 12 km de Royan. Noelia encontró una casa en esta ubicación que se adaptaba a nuestro presupuesto y en el que cabíamos todos, así que no dudo en reservar y la verdad que fue una decisión muy acertada.

Tanto nos gustó la casa que tras dejar las cosas en la misma e ir al supermercado, un E.Leclerc, que quizás conoceréis porque ya se están estableciendo en España, y que se encontraba a escasos 2 km de la casa en dirección a Royan, mientras nos encontrábamos en los pasillos divagando sobre el contenido de la cena de aquella noche, decidimos llamar a la dueña y reservar una noche adicional. Ello suponía madrugar de forma impropia cuando uno esta de vacaciones, para que Noelia llegase sin problema el lunes a su trabajo, pero lo hicimos porque molamos mazo. Todos los datos de esta casa, por si os interesa pasar unas vacaciones por allí, los encontrareis en su página web. Marie-Christine, la dueña, os recibirá con los brazos abiertos y una gran sonrisa 🙂

A la mañana siguiente tras el desayuno ocurrió algo que nos afectaría para todo el día y que se convertiría en la anécdota del viaje. Justo antes de salir hacia Royan, encontramos parte de la barbacoa de cemento que había en el jardín, en el suelo. Tras depositar 200 € de fianza, evidentemente la inquietud se palpaba en el ambiente por si la dueña decidía culparnos de la situación. Medio día pensando en la dichosa barbacoa para que al final…bueno, mejor el desenlace lo cuento al final de la entrada.

Royan es una ciudad costera y como tal dispone de un paseo marítimo inmenso por el que dar un largo paseo matutino y contemplar los chalets de la Belle Époque que todavía se conservan en el barrio de Pontaillac, en primera linea costera. Además el día de nuestra visita hizo un tiempo espectacular por lo que disfrutamos el doble  de la caminata.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La ciudad ofrece una amplia diversidad de actividades para realizar relacionadas con el mar, como cursos de submarinismo y de surf. Nosotros que somos más de terracitas, nos limitamos a contemplar como un grupo de surfistas luchaban por mantener el equilibrio sobre su tabla.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Nos habían recomendado almorzar en un restaurante en primera linea de playa llamado La Meson Blanche, así que nos subimos al Friasmovil para dirigirnos hacia la ubicación de dicho restaurante, pero cuando llegamos al mismo…¡Estaba cerrado! Cerrado y en situación de semiabandono, por lo que la desolación se adueñó de nosotros y no sabíamos muy bien hacia donde dirigirnos para calmar nuestro apetito que ya por aquellas horas alcanzaba ciertos límites de descontrol. No sabemos si el local cierra a partir de un determinado mes o si el negocio está extinguido desde hace algún tiempo.

Continuamos por el paseo marítimo de la Bahía de Nauzan y encontramos el restaurante La Nauzanne. El servicio era un poco regulero. Se trataba de un negocio familiar en el que el chef se veía simpático pero la camarera despedía más clientes de los que atraía. A nosotros nos insistió en que teníamos que comer rápido, no sabemos si porque iban a cerrar la cocina o porque la señora tenía un mal día, ya que luego la vimos discutir con un cliente por vete tú a saber qué.

La carta ofrecía varios tipos de menú, entre las posibilidades mas económicas, que incluían una ensalada y bien pizza o galette. Me decanté por esta última, como amante de lo desconocido y resultó ser algo similar a un crêpe con jamón, queso y huevo. Para concretar, lo que aparece en la foto:

galette en restaurante la Nauzanne Royan Francia

Comimos por unos 12€ cada uno. No estuvo mal pero como digo, el servicio muy mejorable.

Desde allí regresamos al paseo marítimo donde habíamos estado por la mañana y nos dirigimos a la iglesia de Notre-Dame de Royan. Esta iglesia de arquitectura moderna es muy parecida a un silo en los que se almacenaba el grano, y que aun están presentes en muchos pueblos de España. No es muy bonita la verdad, pero para gustos los colores.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Y desde allí nos dejamos caer hacia la calle Route du Front de Mer donde encontramos un lugar para los mas golosos: creperias, heladerías, incluso una tienda de caramelos artesanales, algunos de los cuales estaban siendo preparados allí mismo.

No pudimos evitar sentirnos como en casa pues la zona estaba rodeada de olivos y como buenos jienenses, nos gusta encontrarnos con la seña de identidad de nuestra tierra.

olivo en royan francia

Finalmente nos fuimos para casa para estar descansados ante el madrugón que nos esperaba al día siguiente para poner rumbo a Cognac.

Pero, ¿que pasó con la barbacoa? Pues que a la mañana siguiente cuando la dueña llegó a por la llave a eso de las siete de la mañana y con el buen humor que la caracterizaba nos miró y nos dijo todo convencida, que probablemente había sido un gato el que había hundido parte de la barbacoa. Nuestra pregunta es ¿qué clase de gatos hay en Francia? La cuestión es que si el gato era culpable, la fianza volvía a nosotros, así que ni cuestionamos la teoría de la señora, despidiéndonos de ella y montándonos en el coche rumbo a Cognac.

Recordad que el Wiskas en Francia está hecho de plomo, por si viajáis con vuestros gatos y no queréis que tengan “digestiones pesadas”.

Si te gustó, compartelo 🙂Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on LinkedIn0Pin on Pinterest0Email this to someone


Soy un apasionado de los viajes y la comedia. Licenciado en Economía y Administración de Empresas, Máster en Marketing y Comportamiento del Consumidor y Máster en Dirección en Marketing y Gestión Comercial por ESIC Business & Marketing School, compagino mis trabajos en marketing, con shows de monólogos e improvisación.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *