Blog de viajes con un toque de comedia ;)

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…

Lugares de Varsovia que no verás en su Casco Histórico I

Hoy te traigo una nueva entrada con información sobre la que fue mi ciudad durante más de 10 meses durante mi Erasmus en Polonia. Si vas a elegir esta ciudad como destino para pasar una temporada estudiando, o bien si decides visitarla de vacaciones o porque llega el día en el que quieres probar la experiencia de poner tu cuerpo a ciertos límites y ver si sobrevives a los -20ºC, esta información te resultará interesante para conocer qué visitar de Varsovia más allá del casco histórico, formado tanto por el Stare Miasto como por el Nowe Miasto.
He decidido dividir esta información en varias entradas para que no se haga lo más pesado del mundo (y así tengo más para publicar, muajajaja). Esta primera entrada la enfocaré desde un punto de vista cultural. Que no todo va a ser fiesta y algarabía.

Palacio de la Cultura y de la Ciencia (Pałac Kultury i Nauki)

Si llegas en tren a Varsovia y especialmente a la estación central de la ciudad (Warszawa Centralna), cuando sales al exterior, el primer edificio que captará tu atención es muy probable que sea el Palacio de la Cultura y de la Ciencia (esto no es una norma exacta, ya que dependerá de la salida que tomes desde la estación de tren y del tiempo que lleves sin salir de tu pueblo).

Esta impresionante construcción de 230,68 metros de altura y 123.084 m2 de superficie, es el edificio más alto de Polonia, el octavo de la Unión Europea y el 187 del mundo. Su reloj fue inaugurado en el año 2000, lo cual convirtió al edificio en la torre con reloj más alta del mundo (aunque probablemente haya sido superada en los últimos años por el Makkah Royal Clock Tower Hotel construido en Arabia Saudi).
Se encuentra ubicado en la plaza Defiland 1 y en su interior alberga un cine, salas de exposiciones, sala de conciertos (Sala Kongresowa), museos, oficinas y diversos negocios.

Quizás algo tan llamativo como sus dimensiones sea la polémica que siempre ha acompañado a este edificio. Su construcción comenzó el 2 de mayo de 1952 y fue un regalo de Stalin al pueblo polaco. Finalizados los años de dictadura soviética en Polonia, el edificio se convirtió en un símbolo odiado por representar los años sufridos bajo el régimen comunista. Tras varias propuestas de demolición para construir un parque en su lugar, finalmente continua en pie y visible desde prácticamente toda la ciudad, lo cual sirve de punto de orientación a los visitantes sobre todo cuando el vodka corre por tus venas.

En la planta número 30 de las 42 existentes, hay un mirador al que se puede acceder previo pago de 10 PLN y gracias a un ascensor controlado por una señora sentada en una silla y con un ventilador sobre su cabeza para hacer mas llevaderas las horas de subidas y bajadas. ¿Y tu luego piensas que estas encerrado en tu puesto de trabajo?

Las vistas desde el mirador son increíbles, por lo que la subida es muy recomendable, siempre que el cielo se encuentre despejado. Como consejo, y solo porque me caes bien, te diré que es preferible subir en primavera o verano si no te quieres quedar como Walt Disney.

Al llegar la noche a Varsovia, el Palacio sufre una metamorfosis gracias a las diferentes iluminaciones proyectadas sobre su fachada. Lo puedes encontrar multicolor o cambiando progresivamente de unos tonos a otros. Más de uno lo habrá confundido alguna vez con una megawhiskeria.

Durante la Eurocopa 2012 de Polonia y Ucrania, el perímetro del Palacio sirvió de ubicación para la Zona Fan, donde numerosas pantallas gigantes, áreas de juegos, y puestos de comida y bebida hacían aún más interesante el visionado de los partidos. Recuerdo en el partido de semifinales de España contra Portugal que a la finalización del mismo, los polacos nos abrazaban dándonos las gracias por el espectáculo ofrecido al saber que eramos españoles. ¡Como si yo hubiese sudado la camiseta! Llevarían alguna cervecilla de más. Como han cambiado los tiempos…ahora ya nadie nos da las gracias por esas cosas.

Palacio de Wilanów

El Palacio de Wilanów data de finales del siglo XII, cuando el rey Juan III Sobieski adquirió los terrenos para edificarlo y convertirlo en su residencia real de verano. Su ubicación a las afueras de la ciudad hizo que los bombardeos que sufrió la ciudad de Varsovia durante las distintas contiendas bélicas, no le afectasen.

Se encuentra ubicado al sur de la ciudad y se puede llegar hasta allí mediante las líneas de autobuses urbanos 139, 163, 164, 519, 700, 710, 724, 725, 742 y los nocturnos N31 y N50 (parada Wilanów). Justo antes de entrar a los jardines y la zona del palacio, hay una pequeña caseta donde se venden los tickets. Tanto para pasear por sus jardines como para recorrer el edificio en sí, hay que pagar. La entrada al palacio costaba en 2012 20 PLN (entrada gratuita los domingos) y la de los jardines 5 PLN , aunque también hay una zona de césped y árboles frente a la fachada del monumento para la que no se necesita ticket de entrada, por si quieres hacer de jubilao y quedarte un rato allí sentado al sol (si tienes suerte).

El Palacio de Wilanów es conocido como el “Versalles Polaco” y en su interior se pueden admirar inmensos salones decorados al estilo barroco, que albergan tanto obras de arte como mobiliario de época. Casi todas las salas cuentan con unos folletos explicativos en diversos idiomas, por lo que me pude enterar con facilidad de las funciones e historia de cada estancia. El recorrido no es demasiado largo y se hace ameno.

[magicactionbox id=”2459″]

Museo Fryderyk Chopin

Museo dedicado a uno de los personajes polacos más ilustres, inaugurado el 1 de marzo de 2010. Alberga la colección más grande del mundo de artículos relacionados con el compositor Fryderyk Chopin: más de cinco mil objetos, entre los cuales hay manuscritos, autógrafos (el Justin Bieber de la época), primeras ediciones de las obras de este compositor polaco, su correspondencia, documentos, así como pinturas, gráficos y esculturas.

Está situado en el palacio señorial Ostrogski, sede del Instituto Frédéric Chopin, en la calle Okólnik. El pabellón está construido sobre una terraza elevada en la que también hay un pequeño parque con jardines.Las líneas de autobuses urbanos que llegan hasta el museo son 111, 116, 122, 150, 155, 174, 175, 180, 192, 195, 303 y 506, y está abierto de martes a domingo, de 11 de la mañana a 8 de la tarde.

Lo que más sorprende de este museo es la utilización de nuevas tecnologías multimedia y la nueva concepción de la relación entre visitante y obra. Al llegar y comprar tu entrada (22PLN o 13PLN si eres estudiante; gratis si es miércoles) te dan una tarjeta que tendrás que activar en un aparato futurista a la entrada del museo y que después deberás utilizar en las distintas estancias para recibir información sobre la vida de Chopin.

Parque de las Ciencias de Copérnico

El Centrum Nauki Kopernik, situado en Varsovia, es lo que viene siendo un “parque de las ciencias”, que lleva por nombre el de otro polaco ilustre como fue Nicolás Copérnico, nacido en Torun, ciudad de la que ya se ha hablado en este blog.
Podría considerarse la atracción turística más moderna de la capital de Polonia, pues fue inaugurado en noviembre de 2010.

Se encuentra en la calle Wybrzeże Kościuszkowskie 20 , abierto de Martes a Viernes de 9.00-18.00 y Sábados-Domingos de 10.00-19.00, con un precio por entrada de 22 PLN el ticket normal, 16 PLN el ticket reducido (estudiantes hasta 26 años o personas mayores de 65), 13 PLN ticket niños para niños y 57 PLN el ticket familiar (para 4 personas).

Como me lo pasé, que lamentablemente esta es la única foto que tengo del centro.

El objetivo de este centro es el de comunicar y transmitir el conocimiento de la ciencia moderna a través de exhibiciones interactivas dirigidas a distintos grupos (niños, adolescentes y adultos), espectáculos y talleres sobre temas científicos, así como actividades y debates.

Existen diferentes exposiciones, con sus correspondientes máquinas para experimentar, dependiendo del tema a tratar.

Además el Centro Kopernik cuenta con laboratorios de química, física, biología y taller de robótica, donde se organizan actividades relacionadas con estas temáticas.

Visitar el centro un domingo, no es muy recomendable por dos motivos: habrá una cola enorme para entrar (incluso estando a 15 grados bajo cero); y estará todo atestado de niños (sábado y domingo se realizan “Family Workshops“) que no dejarán ni que te acerques a la mayoría de las máquinas. El precio de la entrada no varía por ser fin de semana, así que puedes ir cualquier otro día y dejarte llevar por el pequeño científico y curioso que llevas dentro.

* Si te ha gustado esta entrada compártela en tus redes sociales y no seas egoísta 😉

Si te gustó, compartelo 🙂Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on LinkedIn0Pin on Pinterest0Email this to someone


Soy un apasionado de los viajes y la comedia. Licenciado en Economía y Administración de Empresas, Máster en Marketing y Comportamiento del Consumidor y Máster en Dirección en Marketing y Gestión Comercial por ESIC Business & Marketing School, compagino mis trabajos en marketing, con shows de monólogos e improvisación.


2 thoughts on “Lugares de Varsovia que no verás en su Casco Histórico I

  1. Los Traveleros

    Muy buen post. Varsovia es una ciudad estupenda y que cada vez está más de moda. Por cierto, ¿Stalin no se andaba con historias con sus regalos, eh? Creo que ese edificio es el que mejor define la ciudad. Un abrazo, ¡buen trabajo!

    Reply
    1. Rafa Frías Post author

      Varsovia es lo más. A mi me tiene enamoraito 😉

      Stalin era uno que regalaba diciendo “¡que se note el poderío!”. No se yo si a un varsoviano le gustará lo que dices de que el edificio define la ciudad…lo odian a muerte y por eso existieron varias propuestas para su demolición…heridas del pasado.

      Muchas gracias por vuestro comentario! Un abrazo pareja

      Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

¡¿Quieres recibir los ÚLTIMOS ARTÍCULOS directamente en tu mail?!

Suscríbete gratis a Viajes con Humor, con tu nombre y correo electrónico, y ¡mantente al tanto de todas las novedades! ;)

¡Te has suscrito con éxito!